Camino de Santiago
Con una extensión de 29.000 kilómetros de vías principales y secundarias, la Ruta de la Plata fue una de las más importantes. Su nacimiento se debió a la necesidad de los romanos en contar con una salida al mar y facilitar la circulación de mercancías y tropas entre el norte y el sur de la península y alcanzar así su destino final: enviar a Roma los ricos recursos obtenidos, además de introducir su orden, equilibrio y cultura en los lugares que atravesaba la vía. Su utilidad se ha mantenido hasta la actualidad, por ello, ha dejado a su paso un gran legado histórico-artístico.
El descubrimiento de la supuesta tumba del Apóstol Santiago hace que esta ruta se convierta en uno de los itinerarios elegidos por las gentes del sur y el centro de la Península para acceder a Santiago de Compostela. La Ruta de la Plata une Sevilla con Oviedo pasando por Mérida, Badajoz, Salamanca, Zamora y Astorga entre otros. Muchos de los peregrinos recorrían toda la ruta hasta alcanzar el llamado camino Francés; otros en cambio, decidían dirigirse por el camino Portugués (Tras-os Montes) desde Zamora o desde esta misma, encaminarse por el llamado Camino Sanabrés o Mozárabe.
El camino Sanabrés nos conduce hasta Santiago de Compostela Pasando por Santa Marta de Tera, Tábara, Rionegro del Puente, Mombuey, Puebla de Sanabria, Verín y Orense entre otros. Supone un espectacular recorrido en el que podremos observar un cambio gradual en el paisaje, la arquitectura típica e incluso en las gentes. Los inmensos campos de cereales salpicados de pueblos de adobe y teja dan paso a las verdes montañas de Sanabria y Galicia con sus robustas aldeas de piedra y pizarra.
Sin duda, en la actualidad optar por la Ruta de la Plata, en cualquiera de sus variantes, para hacer el Camino de Santiago, es optar por un itinerario apasionante, amplio y variado; una inmersión en la historia de la Península repleta de monumentos civiles y religiosos, romanos y moriscos..., todo un cúmulo de sensaciones del acervo histórico-cultural español, complejo como resultado del mestizaje de sus culturas.
El descubrimiento de la supuesta tumba del Apóstol Santiago hace que esta ruta se convierta en uno de los itinerarios elegidos por las gentes del sur y el centro de la Península para acceder a Santiago de Compostela. La Ruta de la Plata une Sevilla con Oviedo pasando por Mérida, Badajoz, Salamanca, Zamora y Astorga entre otros. Muchos de los peregrinos recorrían toda la ruta hasta alcanzar el llamado camino Francés; otros en cambio, decidían dirigirse por el camino Portugués (Tras-os Montes) desde Zamora o desde esta misma, encaminarse por el llamado Camino Sanabrés o Mozárabe.
El camino Sanabrés nos conduce hasta Santiago de Compostela Pasando por Santa Marta de Tera, Tábara, Rionegro del Puente, Mombuey, Puebla de Sanabria, Verín y Orense entre otros. Supone un espectacular recorrido en el que podremos observar un cambio gradual en el paisaje, la arquitectura típica e incluso en las gentes. Los inmensos campos de cereales salpicados de pueblos de adobe y teja dan paso a las verdes montañas de Sanabria y Galicia con sus robustas aldeas de piedra y pizarra.
Sin duda, en la actualidad optar por la Ruta de la Plata, en cualquiera de sus variantes, para hacer el Camino de Santiago, es optar por un itinerario apasionante, amplio y variado; una inmersión en la historia de la Península repleta de monumentos civiles y religiosos, romanos y moriscos..., todo un cúmulo de sensaciones del acervo histórico-cultural español, complejo como resultado del mestizaje de sus culturas.